|
| |
IR Notes 93 – 14 de marzo 2018
www.irshare.eu
|
|
|
| |
| |
¿Qué es IR Share?
IR Share es una
empresa orientada a responsables de recursos humanos y representantes de
los trabajadores cuya finalidad es proporcionar y compartir información,
documentación y competencias sobre temas de interés para estos agentes.
IR Share opera por medio de publicaciones online, grupos de trabajo,
formación y una amplia red de expertos colaboradores.
El equipo : este
número ha sido preparado por Frédéric Turlan. Podrá conocer al
resto del equipo
de IR Share en nuestra página web.
Registrarse en IR
Notes en solo unos clics en la página web de IR
Share o en el email frederic.t@irshare.eu
|
|
|
 |
| |
Entrevista
Christine Aumayr-Pintar, directora de investigación de Eurofound
El pasado 8 de marzo y para el día
internacional de la mujer varios gobiernos de la Unión Europea
anunciaron medidas nuevas para afrontar la brecha salarial. El
Ministerio del Trabajo francés por ejemplo quiere empezar a
instaurar la utilización obligatoria de un programa informático
con el que detectar la brecha salarial. Recientemente Eurofounds
ha publicado un estudio sobre las primeras
experiencias con informes y auditorías sobre la brecha salarial
entre mujeres y hombres en cuatro Estados
miembros.
¿Funcionan realmente estas
herramientas? Lo que es innegable es que los informes que
se preparan para acabar en un cajón no sirven para nada. Estas
herramientas ciertamente tienen el potencial de identificar y
afrontar la brecha salarial en las empresas si todas las partes
interesadas se las tomaran en serio y participaran en un diálogo
verdadero sobre sus resultados y acordaran las acciones que hubiera
que realizar en caso de necesidad. Nuestro informe analiza una serie
de estudios de evaluación de pruebas sobre Austria, Dinamarca,
Finlandia y Suecia. Todos estos países introdujeron herramientas
diversas o auditorías para controlar la brecha salarial entre
mujeres y hombres en el plano empresarial hace ya algún tiempo.
Hemos podido constatar que la aplicación de medidas suele ser algo
peliagudo al principio. Aunque la elaboración de los informes más
sencillos no supone una mayor complicación para las empresas, los
informes resultan tanto más útiles en el momento que se les añade
más profundidad y detalle y así es posible ampliar el análisis. Los
estudios han demostrado que aunque hay dudas de cumplimiento o algo
de ambigüedad, lo que ciertamente existe es una brecha salarial
entre mujeres y hombres y los informes y auditorías han servido para
detectar estas brechas salariales en algunos casos y para que se
ejecuten las acciones pertinentes.
¿Es
importante involucrar a los representantes de los
trabajadores de las empresas? No
solamente es importante, sino algo imperativo. En nuestro informe
destacamos que hay margen de sobra para la involucración de los
representantes de los trabajadores en cada uno de estos cuatro
países, sobre todo durante las fases de recopilación de los informes
y de definición conjunta de las acciones de seguimiento. Los
informes y auditorías que se preparan para acabar en un cajón no
sirven para nada.
¿Son
las medidas obligatorias la mejor manera de reducir la
brecha salarial entre mujeres y
hombres? Instaurar la obligatoriedad de
medidas como las auditorías sobre la brecha salarial contribuirá
ciertamente a un mayor cumplimiento en términos cuantitativos. Pero
no creo que los legisladores puedan determinar o definir la calidad
o el valor intrínseco del diálogo. Esto depende básicamente de los
agentes en el plano de la empresa, del mismo modo que los agentes
sociales más importantes tienen una labor fundamental para fomentar
un entorno en el que este diálogo social dentro de la empresa
florezca y consiga resultados. Los informes y auditorías sobre la
brecha salarial no son más que un conjunto de herramientas entre
muchas otras destinadas supuestamente a afrontar la brecha salarial
entre mujeres y hombres. En el Plan de Acción 2017-2019 de la UE
para abordar la brecha salarial, la Comisión Europea ha adoptado un
enfoque de gran amplitud en torno a ocho conjuntos de acciones
compuestos tanto por medidas legislativas más “suaves” como por
medidas potencialmente obligatorias. Como parte de este plan, los
legisladores han anunciado que están considerando si instaurar la
obligatoriedad de medidas sobre la transparencia.
|
|
|
 |
|
|
 |
IR Notes se
publica quincenalmente en diversos idiomas europeos de la mano de
IR Share y de
su equipo de expertos. El boletín está concebido como un observatorio
europeo de las relaciones laborales, el derecho del trabajo y las políticas
de empleo. La suscripción cuesta 15 euros (+ IVA) al mes y puede
formalizarse a través de la página web de IR Share. IR
Share es una empresa independiente de capital privado no vinculada a ningún
partido que se dedica a la información y formación de los agentes del
diálogo social europeo y otros actores interesados. Desde 2009 IR Share es la
representante de Francia en la Fundación de Dublín.
|
|
|
Es
notica
Un
compromiso para la adopción de la revisión de la directiva sobre el desplazamiento
de trabajadores
Los negociadores del diálogo a tres bandas, es decir, entre la Comisión Europea, el
Consejo y el Parlamento Europeo, han llegado a un acuerdo, presentado el pasado 1 de
marzo, relativo a la revisión de la actual directiva 96/71 sobre el desplazamiento
de trabajadores. Este «enfoque común» requiere la confirmación del Parlamento y del
Consejo antes de la adopción definitiva de la directiva. Por lo tanto, las próximas
semanas serán determinantes. Es entonces cuando sabremos si el trabajo de malabares
llevado a cabo por las dos diputadas europeas encargadas de la negociación, Agnes
Jongerius (S&D) y Elisabeth Morin-Chartier (PPE), para evitar una nueva división
de la Unión entre Oriente y Occidente, sobrevivirá a las reacciones de los países
más recalcitrantes. Según estas dos diputadas, la base legal de la directiva reside
en la libre prestación de servicios. Además, su primer artículo recoge que la
directiva contempla asimismo la protección de los trabajadores y que su aplicación
en ningún caso podrá cuestionar los derechos otorgados por la Carta de los Derechos
Fundamentales de la UE. El Tribunal de Justicia deberá tener en cuenta estas
precisiones a la hora de interpretar el texto en caso de contencioso. En el corazón
del texto encontramos el principio de «igual salario para un trabajo idéntico en el
mismo lugar». Este principio será aplicado «desde el primer día de trabajo», se
felicita Agnes Jongerius, para quien los trabajadores desplazados serán considerados
de este modo como «colegas de trabajo» por los trabajadores empleados en el país de
acogida. En su opinión, ya no existirá ninguna competencia asociada a los bajos
salarios. Como se recoge en el compromiso obtenido en el Consejo a finales de 2017
para la aplicación del derecho laboral, se ha previsto un límite de 12 meses (en
lugar de los actuales 24 meses) para el desplazamiento, con posibilidad de ampliar
hasta los 18 meses. En la práctica, el trabajador desplazado estará sujeto al
régimen de la seguridad social de su país de origen durante un máximo de 24 meses, y
a partir de entonces quedará sujeto al régimen de la seguridad social del país de
acogida, mientras que en materia de legislación laboral, a partir de un
desplazamiento de 12 meses (salvo ampliación), estará sujeto a gran parte de la
legislación laboral del país de acogida y no solamente a la legislación del núcleo
duro del derecho laboral. Sin embargo, las partes serán libres para elegir la
legislación aplicable al contrato de trabajo. El compromiso ha sido acogido con
satisfacción por la Confederación Europea de Sindicatos, que «apela a los
eurodiputados y a los gobiernos» a adoptarlo (v. comunicado).
En cambio, la organización patronal BusinessEurope critica la reducción del plazo
límite de 24 a 12 meses. Para BusinessEurope se trata de «un mal acuerdo que
perjudicará el funcionamiento del mercado único de los servicios» (v. comunicado).
|
1. Unión
Europea
Proyecto
- Precisiones sobre el contenido de la
revisión de la directiva relativa a los «desplazamientos de
trabajadores» (v. p.1): el compromiso indica que la
igualdad de remuneración deberá comparase desde un punto de vista global, y no
elemento por elemento. El texto aclara el régimen de las diferentes
indemnizaciones, precisando lo que deberá abonarse según las normas del país de
acogida, lo que forma parte del salario mínimo y, sobre todo, lo que el
empleador debe pagar además de esta remuneración. Además de la ampliación de la
obligación de observar los convenios colectivos de aplicación general en todos
los sectores (aunque en la actualidad ésta únicamente afecte al sector de la
construcción), los Estados miembro podrán extender la aplicación de los
convenios colectivos no extendidos a los trabajadores desplazados. Por otro
lado, el compromiso prevé un breve periodo de transposición de dos años, en
lugar de los cuatro años propuestos por el Consejo. Ello debería permitir que la
aplicación de las nuevas reglas vea la luz en verano de 2020. Además, existe una
cláusula que impone su aplicación simultánea en todos los Estados miembro una
vez finalizado este periodo de transposición. Por último, el texto mantiene la
exclusión del transporte por carretera del campo de aplicación de la futura
directiva. La actual directiva 96/71 seguirá siendo aplicable a este sector
hasta que la futura legislación sobre el «paquete de movilidad», presentada en
mayo de 2017, haya sido adoptada. La Federación europea de los trabajadores del
transporte (ETF) lamenta esta situación (v. comunicado
de la ETF).
|
Actualidad
social
- Análisis de la situación económica y
social de los Estados miembro: la Comisión Europea
publicó el pasado 7 de marzo su análisis anual sobre la situación económica y
social en los Estados miembro, que incluye un examen de los progresos realizados
en la aplicación de las recomendaciones por países, así como una evaluación de
los eventuales desequilibrios (v. comunicado de
prensa et memorando
preguntas-respuestas). Basándose en este análisis, los Estados miembro
enviarán a mediados de abril su programa nacional de reforma y su programa de
estabilidad (o de convergencia para los países que están fuera de la zona euro),
que responderán a los problemas planteados por la Comisión. Posteriormente, la
Comisión presentará en primavera sus propuestas para una nueva serie de
recomendaciones por países, centrándose en los principales desafíos que cada
país debe superar. Los colaboradores sociales se han asociado a este proceso,
como se indica en un estudio
reciente de Eurofound.
|
Jurisprudencia
Renovación de un contrato de duración
determinada que finaliza con la edad de jubilación: el
Tribunal de Justicia ha estimado conforme a la directiva 1999/70 del 28 de junio de
1999 sobre el trabajo de duración determinada una disposición que permite a las
partes en un contrato de trabajo aplazar, de común acuerdo, sin límite de tiempo ni
otras condiciones, y eventualmente en diversas ocasiones, la fecha de finalización
acordada en función del cumplimiento de la edad normal de jubilación. El Tribunal
considera admisibles los diversos aplazamientos de la finalización del contrato de
trabajo en el caso de un trabajador que se encuentre «al final de su vida
profesional» y que, «por lo tanto, no se encuentre, respecto a la duración
determinada de su contrato, frente a la alternativa de beneficiarse de un contrato
de duración indeterminada». Por lo tanto, estas renovaciones no podrán considerarse
abusivas (TJUE,
28 de febrero de 2018, asunto C-46/17, John).
|
2. Estados
miembro
Bélgica
- Proyectos piloto contra el síndrome del
burn out: en una nota publicada el pasado
27 de febrero, el Consejo Nacional del Trabajo (CNT), que reúne a los
colaboradores sociales representantes a nivel nacional, solicita la implantación
de proyectos piloto en materia de prevención del desgaste profesional o burn
out en cierto número de empresas.
|
Francia
Reforma de la formación
profesional: tras la firma el pasado 22 de febrero de un
acuerdo nacional interprofesional por parte de los colaboradores sociales
representantes, el gobierno ha presentado el 5 de marzo una amplia reforma de la
formación profesional que recoge en parte el contenido de dicho acuerdo, aunque va
más allá, en especial en cuanto a la gestión de la formación profesional (v. dossier
de prensa del Ministerio de Empleo). Efectivamente, el proyecto del gobierno
aparta a los colaboradores sociales de la recolecta de la financiación de la
formación profesional. Además, modifica la alimentación de la cuenta personal de
formación, que se dejará de hacer en horas: cada trabajador recibirá en su cuenta
500 euros al año, con un límite de 5.000 euros. Los trabajadores sin cualificación
recibirán 800 euros al año. El objetivo es que el propio trabajador tome las riendas
de su recorrido de formación.
|
3.
Empresas
Comités de
empresas europeos
General Electric: la multinacional estadounidense firmó el pasado 23
de febrero un acuerdo para la
implantación de un CE europeo que abarque al conjunto de sus 100 000
trabajadores europeos (v. fotografía). Hasta ahora, el grupo había implantado CE
europeos para algunas de sus filiales en Europa (v. comunicado de prensa
de IndustriAll Europe). Reino Unido se incluye dentro del campo de aplicación del
acuerdo. El acuerdo prevé un CE europeo central y los comités de división. El CE
europeo central será competente para los proyectos transnacionales que afecten a
empleados en al menos dos países diferentes y que sean susceptibles de tener «una
incidencia considerable en los empleados» de las divisiones afectadas. Los comités
de división serán competentes siempre que dichos proyectos impliquen exclusivamente
a una única división de General Electric. El comité central podrá celebrar reuniones
extraordinarias cuando un proyecto tenga una incidencia considerable en los
intereses de al menos el 1,5 % de los trabajadores implicados en las divisiones
afectadas. Se ha previsto un procedimiento similar para los comités de división,
siempre que un proyecto afecte a una división, pero sin tramo mínimo de personal.
Por último, cuando no sea posible convocar en un plazo razonable al comité central o
al comité de división, la dirección podrá reunir a un «subcomité de consulta»
compuesto por el comité restringido de la instancia afectada (comité central o
comité de división) y por los miembros representantes de los trabajadores de los
países afectados. El acuerdo precisa que nunca se pondrá en marcha ningún proyecto,
ya sea a nivel europeo, nacional o local, hasta que el CE europeo (central, de
división o subcomité) haya tenido la posibilidad de expresar una opinión y obtener
una respuesta a dicha opinión por parte de la dirección.
- Safran: miembros del CE
europeo de Safran (58 000
trabajadores) se han reunido con los representantes de los trabajadores del
grupo Zodiac Aerospace (35 000
trabajadores), del que Safran acaba de adquirir su control, durante una reunión
celebrada en Bruselas a iniciativa de la junta del CE europeo de Safran (v. comunicado del CE europeo
de Safran). Zodiac no contaba con ningún CE europeo, y esta reunión ha permitido
que por primera vez representantes de diversos países europeos se reúnan y
dialoguen. Los representantes de los trabajadores de Zodiac serán integrados en
un primer momento en el seno del CE europeo en calidad de observadores (v.
también comunicado
de IndustriAll Europe).
- Yazaki: el proveedor de la
industria automovilística japonés Yazaki (285 800 trabajadores, de los que 24
888 se encuentran en la UE), firmó el pasado 18 de enero un acuerdo para crear un CE
europeo. El grupo se encuentra principalmente implantado en Rumanía (9
806 trabajadores), en Bulgaria (4 718 trabajadores), en Eslovaquia (2 625
trabajadores) y en Portugal (2 168 trabajadores). El acuerdo tiene la
singularidad de abrir el CE europeo a observadores de países de fuera de la UE
(Marruecos, Rusia, Serbia, Turquía, Túnez y Ucrania), los cuales pueden asistir
a la segunda reunión anual del comité.
|
Sindicalismo
Alstom-Siemens: bajo la égida
de IndustriAll Europe, las organizaciones sindicales alemana, austriaca, belgas,
británica, españolas, francesas, italianas, noruega y suiza, representadas en el
seno del grupo francés Alstom y de la filial de construcción ferroviaria del grupo
alemán Siemens, Siemens Mobility, adoptaron el pasado 5 de marzo una declaración
común durante una reunión de coordinación. La principal reivindicación de los
representantes consiste en una «garantía de todos los empleos y de todas las plantas
europeas, en todos los países», así como el «respeto de los derechos de los
trabajadores a la información, a la consulta y a la participación en el proyecto de
fusión actualmente contemplado» (v. comunicado
de IndustriAll Europe).
- Un proyecto para crear CE europeos en el
sector del transporte: la Federación europea de los
trabajadores del transporte lanzó en 2017 un proyecto con el objetivo
de incrementar el número de CE europeos en el sector de los transportes. «Hemos
censado aproximadamente unas 80 posibles creaciones de CE europeos,
principalmente en el sector del transporte por carretera o en los servicios
aeroportuarios», declara Fabrice
Warneck, director de la oficina europea de Syndex, encargada de este
proyecto. Este proyecto consiste en un trabajo de identificación de las empresas
que entran en el campo de aplicación de la directiva, además de una serie de
seminarios con representantes sindicales y responsables de las empresas
afectadas para incitarles a negociar la creación de un CE europeo. El proyecto
pretende reforzar asimismo el funcionamiento de los CE europeos existentes.
|
4. Estudios
e informes
La brecha salarial entre hombres y mujeres
supera el 16 % en la UE: Eurostat publicó el 8 de marzo un
artículo
sobre las estadísticas relativas a la brecha salarial existente entre hombres y
mujeres en 2016 en la UE. Esta brecha asciende al 16,2 % en contra de las
mujeres. Dicho en otras palabras, por cada euro ganado a la hora por un hombre, una
mujer gana una media de 84 céntimos. La brecha salarial varía en gran medida entre
los Estados miembro, desde algo más del 5 % en Rumanía y en Italia, hasta más del 25
% en Estonia, seguida por la República Checa y Alemania (con cerca del 22 % cada
una). Desde 2011 no se ha registrado ningún progreso notable (16,8 %). Desde ese
año, la brecha ha seguido aumentando en diez Estados miembro. Los progresos más
importantes se han registrado en Rumanía (– 4,4 puntos), en Hungría (-4), en España
y en Austria (– 3,4), en Bélgica (– 3,3) y en los Países Bajos (-3) (v. comunicado
de prensa).
|
|
|